Hace tiempo que no escribía nada. No he tenido mucho
tiempo libre, a decir verdad.
La próxima semana se cumplen ya seis meses de que entré
aquí, lo cual solo puede significar una cosas: Nuevos reclutas, y con ellos, más
posibilidades de vincularme. Pero, también significa menos posibilidades de
enfrentarme a Antonio y Alma, y eso si deciden aparecerse por aquí.
Félix, Abi y yo hemos progresado de manera significativa,
sobre todo Félix y yo. Félix ha bajado mucho de peso, y ahora es mucho más ágil
y rápido. Como si eso fuera poco, su inteligencia se ve más afinada cada día, y
siento que podría vencer a cualquiera que se le pusiera enfrente en un reto únicamente
mental. Lástima que esos no son muchos.
Abi sorprendentemente logró ser más rápida que lo que
era. Es impresionante lo rápido que se mueve y piensa, aunque también es un
poco molesto que no entienda que no todos somos tan veloces. Sin embargo, su
habilidad es innegable, y si acaso existiera alguien tan veloz como ella,
serían imparables.
Yo he ganado un poco de agilidad, mucha fuerza, pero
sobre todo, he afinado mucho mi “habilidad” de deducir lo que se avecina. Cada
vez soy más capaz de predecir lo que tengo que hacer, y sobre todo, de llevarlo
a cabo, cosa que me da una ventaja más que considerable muchas veces. Sin
embargo, sigo sin encontrar un compañero con quien vincularme, y eso no me deja
estar tranquilo.
Esas mejoras significativas nos pusieron en ventaja clara
en los enfrentamientos. Normalmente, cualquier combinación de nosotros dos
lograba que le diéramos pelea hasta a aquellos vinculados, aunque las victorias
no eran tan comunes como al principio conforme los novatos se fueron retirando.
Sin embargo, y tal como nos habían dicho el primer día, era relativamente
sencillo aprender en el momento del enfrentamiento de aquellos que ya tienen
más experiencia, tanto con el Linkball, como con el vínculo.
Cada día somos menos los que sobrevivimos. Muchos han
desertado, pero algunos, una minoría, pero algunos de todos modos, ya lograron
vincularse. Algunos de ellos decidieron cambiarse de centro de entrenamiento a
uno “más especializado”, aunque yo preferiría codearme con Antonio y Alma que
con otra infinidad de equipos “más especializados”. Pero el hecho de que se
fueran me alegraba, más oportunidades para mí.
Félix no ha vuelto a decir que quiere irse, espero que
sea porque dejó de pensarlo, porque sería una lástima que fuera así, sobre todo
tras todo lo que ha mejorado. Yo, aunque a veces me desespero por aún no haber
encontrado aún un compañero, nunca he pensado seriamente en irme. No hay nada
más para mí que el Linkball. Nunca he hablado al respecto con Abi, no sé cómo
reaccionaría si lo hiciera… No quiero herir sus sentimientos, que piense que
quisiera que se hubiera ido, o algo así. Y con todo lo que piensa esa mujer,
sería casi natural que lo hiciera.
A veces me sorprende cómo estar con ella se ha convertido
en lo mejor de mis días, independientemente de si estoy con ella solamente en
las pruebas, o si estamos juntos más tiempo, ya sea antes o después del
entrenamiento. Normalmente esto se reduce a escucharla hablar, tratar de
alcanzarla cuando se olvida que no está sola, o que no soy tan rápido como ella,
o no sé. Pero aún cosas tan aparentemente bobas podían llenarme de dicha aún en
los peores momentos.
Mañana tenemos el último enfrentamiento del semestre, y
con ello, mi última gran oportunidad de medir fuerza con Antonio y Alma. No hay
nada que desee más que eso.
http://enriquegatica.blogspot.mx/2013/09/vinculo-perfecto-parte-7.html
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